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Anisakis embarazo

La relación entre anisakis y embarazo preocupa y afecta cada vez a más personas, y es que en los últimos tiempos los casos han aumentado debido a la globalización gastronómica, que ha vuelto internacionales algunas tradiciones culinarias relacionadas con el consumo de la carne o pescado crudos o poco cocidos.

El público, y en especial las mujeres embarazas, reiteran las preguntas. ¿Qué es el anisakis? ¿Cuáles son los síntomas de intoxicación? ¿Qué consecuencias puede tener el anisakis en el embarazo? ¿Cómo eliminar estos parásitos de los alimentos? A estas y a muchas preguntas más podrás darles una respuesta clara al terminar de leer este artículo.

Anisakis y anisakiasis

Una de las preguntas más frecuentes es qué es el anisakis y qué relación hay entre el anisakis y embarazo. La anisakiasis (conocida también como anisakidosis o anisaquiosis) es una enfermedad parasitaria provocada por la ingestión de pescados o mariscos que estén contaminados por gusanos nematodos llamados anisakis. La infección por anisakis es un tema que todavía está en estudio, por lo que las autoridades alimentarias con frecuencia actualizan sus recomendaciones.

El ciclo de vida de estos gusanos es peculiar. Normalmente estos nematodos usan como hospederos a algunas especies de mamíferos marinos, tales como ballenas, focas o delfines. Estas especies defecan en el mar, y sus heces contaminadas contienen huevos que se convierten en larvas libres en el agua. Las larvas son ingeridas de forma natural por crustáceos, que a su vez son ingeridos por especies marinas de consumo habitual para el ser humano. Así es como llega el parásito a las personas, convirtiéndose en lo que se denomina huésped de tercera o cuarta etapa.

Síntomas anisakis embarazo

Las mujeres embarazadas constituyen uno de los principales grupos de riesgo de intoxicación por anisakis. Lo más complicado es que entre los síntomas de anisakis se encuentran algunos que suelen ser rutinarios durante el embarazo, y que por eso no se detectan a tiempo. Algunos síntomas de anisakis en el embarazo son los siguientes:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor de estómago
  • Dolor abdominal
  • Distensión abdominal
  • Gastritis aguda
  • Diarreas
  • Fiebre
  • Heces con sangre y moco
  • Erupciones cutáneas
  • Prurito, urticaria y edema
  • Otros síntomas alérgicos
  • Rinoconjuntivitis
  • Dificultad para respirar o asma
  • Anafilaxia

Algunas personas, tras de consumir calamar o pescado crudo, pueden experimentar hormigueos o cosquilleos en la garganta, que se deben al gusano caminando por dentro. Si logran sacar el gusano con los dedos o toserlo (ya que es perceptible a simple vista, pues mide entre 3 y 5 cm), puede que logren evitar la contaminación. Otras personas sienten ganas de vomitar. Es mejor no evitar las ganas de vomitar, porque de este modo también pueden expulsar los nematodos del cuerpo e impedir que hagan mayor daño.

Si no se expulsa el anisakis de ninguno de estos modos, el médico, previos análisis (tales como el test cutáneoo la prueba de IgE en sangre), debe proceder a recetar antiácidos, antihistamínicos, corticoides o adrenalina inyectable, según sea el caso. En cuadros extremos, hay que extraer los parásitos mediante endoscopia gástrica.

Consecuencias del anisakis en el embarazo

Como ya comentamos, las mujeres embarazadas presentan mayor riesgo con respecto al anisakis. Esto se debe no tanto a una mayor vulnerabilidad al incorporar el parásito por parte de ellas, ya que en general presentan la misma probabilidad de contagio que cualquier persona adulta. El problema está en el hecho de que la intoxicación puede traer consecuencias negativas sobre el embarazo y el feto, y sus síntomas son imprecisos, debido a que pueden confundirse con los del embarazo normal. Mientras que los efectos del anisakis en personas comunes están bastante estudiados, todavía no se conocen a fondo los efectos del anisakis en el embarazo o el bebé en crecimiento.

Los efectos conocidos del anisakis en el embarazo se suelen manifestar de diversas maneras:

  • Inmunidad alterada. De por sí se considera que las embarazadas son Inmunocomprometidas. Pero el parásito las afecta y las hace más propensas a infecciones.
  • Anemia. El embarazo por sí mismo puede provocar anemia o malabsorción, debido a que el volumen de sangre aumenta y se diluye la concentración de glóbulos rojos. El parásito empeora esta situación.
  • Infección estomacal grave. Se manifiesta en síntomas intensos tales como dolor abdominal fuerte, náuseas, vómitos y fiebre.
  • Invaginaciones u obstrucciones intestinales, y peritonitis en casos graves.
  • Úlcera gástrica, que afecta los procesos gastrointestinales de la madre, y por tanto afecta el desarrollo del bebé.
  • Síntomas alérgicos, tales como erupciones cutáneas o prurito.
  • Se reduce la tasa de crecimiento intrauterino del feto, de modo que en el momento de nacer el bebé puede no tener la talla y el peso adecuados para gozar de buena salud.
  • Riesgo de nacimiento prematuro o aborto.

El anisakis no parece capaz de atravesar la barrera inmunológica placentaria, por lo que no afecta directamente al feto. El problema está en que los medicamentos que habría que utilizar para curar a la embarazada si adquiere anisakiasis, sí le pueden afectar directamente.

¿Qué especies y alimentos pueden contener anisakis?

Los anisakis usan a especies marinas como anfitriones. Suelen estar presentes en un sinnúmero de especies de consumo habitual del ser humano. Debido a que muchas de estas especies se capturan salvajes en su hábitat natural, es prácticamente imposible evitar que contengan el parásito que ingieren durante su alimentación diaria.

Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), hay algunas especies que suelen mostrar mayor presencia de anisakis. Las 4 primeras de la lista son las principales transmisoras de anisakis:

PECES

CEFALÓPODOS:

  • Pulpo
  • Calamar
  • Sepia ​

Entre los alimentos y elaboraciones más propensos a contener anisakis, tenemos:

Consejos para evitar intoxicación por anisakis en el embarazo

Prácticamente no existe forma de evitar que el parásito se encuentre en algunos alimentos de consumo humano habitual, ya que ese es su ciclo de vida en el medio natural. Hasta ahora la forma principal de profilaxis consiste en eliminar los parásitos de la carne antes de que ésta sea ingerida por el ser humano. Estas son algunas formas de evitar contaminarte por anisakis durante el embarazo:

No consumas platos que contengan pescado crudo

Obviamente el pescado crudo es la principal fuente de contaminación. Así que evítalo totalmente. Los establecimientos especializados en venta al público de productos que incluyan pescado crudo, están obligados a tomar las medidas pertinentes. Pero es difícil estar totalmente segura de esto. Es el motivo por el que, mientras algunos países recomiendan precaución, otros contraindican por completo este tipo de consumo en las mujeres embarazadas.

No consumas alimentos poco cocinados

Los anisakis son altamente resistentes a procedimientos de elaboración como la salmuera, el salado, el ahumado en frío (menos de 30 °C) o el escabechado. Estas formas de elaboración no son suficientes para eliminar el gusano. Así que evita el consumo de platos de ese tipo.

Cuece o congela bien el pescado o la carne

Los anisakis no resisten las temperaturas extremas, ni muy frías ni muy calientes. Así que mueren con:

  • Cocción a temperatura alta, es decir, a más 60 o 70 °C durante 10 minutos. A la cuestión de la temperatura hay que añadir el tamaño del corte. Se recomienda que los cortes de pescado para cocinar debieran tener un grosor que permita que el calor llegue a todo el interior.
  • Ahumado en caliente. El ahumado en caliente se diferencia del ahumado en frío. El ahumado en frío somete el pescado a la influencia de humo a no más de 30 °C, a veces mucho menos, lo cual no elimina el parásito. En cambio, mediante el ahumado en caliente se somete al pescado o la carne a humo de 70 a 100 °C. Esto sí elimina al anisakis.
  • Congelación extrema, por debajo de -20 °C, durante un tiempo determinado. La legislación europea establece que esta congelación sea de al menos 24 horas o 4 días antes del consumo. La FDA norteamericana, en cambio, establece que debe ser durante una semana previa al consumo. Esto se debe a que los congeladores domésticos no alcanzan tantos grados bajo cero como los industriales o comerciales. Luego de este proceso de congelación extrema, ya se puede preparar o consumir el pescado en la forma preferida: poco cocido, en vinagre, o incluso crudo.

La ley obliga a que los establecimientos que vendan al público productos elaborados que incluyan pescado crudo, deben ocuparse de someterlo a inspección y procedimientos que eliminen cualquier agente patógeno o parásito, y además deben informarlo al público (si no está visible esta información, estás en derecho de solicitarla).

Pescados o moluscos sin anisakis

Hay especies que viven en hábitats que se encuentran fuera del radio de acción de los anisakis, y que por tanto no se contaminan. Estos son los peces de aguas continentales o no marinas (ríos, lagos, pantanos), los peces criados en piscifactorías de agua dulce (tales como carpas, carpines, truchas, tilapias), las elaboraciones saladas y desecadas como el bacalao o las mojamas de atún, y especies de moluscos como ostras, mejillones, almejas, berberechos y coquinas.

Evita la contaminación cruzada de alimentos

Se denomina “contaminación cruzada” de alimentos al proceso mediante el cual un alimento previamente puro (gracias al lavado o la cocción adecuada) entra en contacto con sustancias ajenas a él, que por lo general resultan dañinas para la salud.

Por ejemplo, cuando un alimento cocido entra en contacto con uno crudo, o con ingredientes crudos, o con sangre, o uno lavado con uno no lavado, o cuando los instrumentos de cocina entran en contacto con un alimento cocido y limpio luego de estar en contacto con uno crudo o sin lavar.

En esos casos, el anisakis (y otros organismos patógenos) pueden pasar de un alimento contaminado a otro descontaminado. Para evitar la contaminación cruzada de anisakis, debes ocuparte de evitar todo tipo de contaminación cruzada, especialmente durante el embarazo.

Evita la ventresca (pared abdominal carnosa)

Algunos platos tradicionales o exóticos (por ejemplo, algunos tipos de sushi de salmón o de atún, o algunas preparaciones de bonito, merluza, etc.) utilizan la ventresca del pescado más que su carne, porque se considera nutritiva o sabrosa. El problema es que los anisakis suelen preferir alojarse precisamente en esa parte del pescado.

¿El anisakis se transmite al bebé en la lactancia?

El anisakis no se transmite de ser humano a ser humano, sino del hospedero animal al ser humano cuando éste lo consume. Eso significa que no puedes transmitirle el parásito cuerpo a cuerpo a tu bebé al darle el pecho incluso si lo tienes tú. Mientras el bebé está consumiendo solamente leche materna, no se conocen casos de anisakiasis.

Sólo cuando el bebé ya empieza a incorporar alimentos sólidos, puede ocurrir contaminación de anisakis. Ha habido investigaciones de casos de niños lactantes con alimentación sólida (específicamente pescado en el jardín infantil), en que se ha demostrado que el anisakis no procedía de la madre ni de la leche materna, sino del consumo de pescado mal elaborado. En estos casos el lactante presentaba síntomas como:

  • Ninguna alteración aparente a nivel físico.
  • Ausencia total de fiebre.
  • Crisis de llanto brusco y prolongado.
  • Dolor abdominal acompañado de palidez.
  • Vómitos con contenido bilioso.
  • Presencia de anisakis en el intestino.
  • Hemorragia localizada en la pared intestinal.

Tal como ocurre con mujeres embarazadas, en el caso de los niños los síntomas de anisakiasis o de alergia al anisakis se pueden confundir con otros síntomas alérgicos de la infancia, tales como la alergia a la leche, al huevo, al pescado, a la fruta o las legumbres. Sólo el pediatra puede determinar bien qué es lo que ocurre, así que, como siempre, debes permanece atenta a los síntomas del bebé o del niño.

***

(En este vídeo didáctico del Ministerio de Sanidad de España y de AECOSAN puedes ver más detalles relacionados con el anisakis, cómo detectarlo, cómo prevenirlo, cuáles alimentos lo contienen, cuáles no, así como la legislación vigente al respecto.)

No olvides visitar nuestro artículo sobre el consumo de pescado en el embarazo, en el que encontrarás una lista de pescados para embarazadas.

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