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Manzanilla en el embarazo

¿Puedo tomar manzanilla en el embarazo?

Probablemente, habrás escuchado que el té de manzanilla tiene efectos abortivos; pero lo cierto es que se trata de una falsa aseveración. La manzanilla, en dosis moderadas, suma beneficios para la mujer y no representa un riesgo para el feto. Conoce todo lo que hay que saber sobre la manzanilla y el embarazo en el siguiente post.

Ingerir mucho líquido es imprescindible durante la dulce espera e incluso después del parto. De hecho, algunas infusiones sirven para contrarrestar los malestares propios del periodo de gestación. Tomar té de manzanilla en el embarazo mitiga la ansiedad, permite conciliar el sueño, reduce las náuseas, controla la acides y –entre otras cosas- mejora la digestión.

Dejando a un lado las bebidas alcohólicas, estimulantes o con alto contenido en cafeína, una mujer en estado debe tomar abundante líquido, hasta tres litros de agua por día y, con mesura, zumos y ciertas infusiones (conoce aquí todas las infusiones permitidas y prohibidas durante el embarazo).

De acuerdo a los expertos, el agua es indicada para mantener niveles adecuados de líquido amniótico, evitar infecciones urinarias (asociadas muchas veces con partos prematuros) y estreñimiento.

Existe la falsa creencia de que las infusiones de manzanilla durante el embarazo pueden ocasionar problemas; mas no hay pruebas que demuestren tales aseveraciones. Una taza o dos al día no resulta perjudicial para la madre o el feto, de hecho, tiene una serie de beneficios que descubrirás a lo largo de este artículo.

El siguiente post está dedicado a las propiedades curativas de la manzanilla, la manera correcta de preparar, sus variantes y contraindicaciones.

Para que sirve la manzanilla en el embarazo

La manzanilla o camomila es un pequeño arbusto de flores blancas, similares a pequeñas margaritas. Su uso medicinal y estético es muy amplio. En el mercado se pueden conseguir desde las hojas secas hasta aceite y productos para aclarar el color del cabello.

Durante el embarazo la infusión de manzanilla sirve para controlar los episodios de ansiedad, nervios e insomnio. Tiene un efecto relajante que -junto a su estupendo sabor- ayuda paliar las turbulencias emocionales devenidas por los abruptos cambios hormonales que se dan en el organismo femenino mientras se forma el bebé.

Adicional, una taza de infusión de manzanilla es indicada para mejorar la digestión, gases, náuseas, vómitos, acides, reflujo y diarreas. Una dosis sutil es más que suficiente para eliminar o atenuar los síntomas estomacales.

Otro beneficio es su potencialidad antimicrobiana e inflamatoria. La manzanilla reduce las posibilidades de padecer una infección urinaria. La cistitis es una afección que afecta entre 5% y 10% de las mujeres en estado y requiere de atención médica inmediata o de lo contrario el bebé puede estar en riesgo.

Nuevamente la manzanilla se destaca en materia digestiva por su efecto laxante. El estreñimiento es muy común entre las mujeres embarazadas debido a los cambios hormonales, tipo de dieta y poca movilidad. Infusiones de manzanilla de manera regular controla la falta de deposiciones.

Finalmente, el té de manzanilla es un analgésico natural, reduce los dolores físicos que puede padecer la futura madre mientras el niño se forma o cambia de posición en su vientre.

Propiedades de la manzanilla en el embarazo (síntesis):

  • Controla la ansiedad y nerviosismo.
  • Resulta efectiva para conciliar el sueño.
  • Mejora la digestión.
  • Reduce las náuseas y vómitos.
  • Controla la diarrea.
  • Protege las paredes estomacales de la acidez.
  • Previene la cistitis.
  • Tienen un efecto antiinflamatorio y analgésico.
  • Mejora el estreñimiento.

Cómo hacer té de manzanilla

Sin importar si se está embarazada o no, los pasos para hacer una buena taza de té de manzanilla son iguales. Se agrega un puñado de ramas de manzanilla seca a 200 ml de agua en ebullición y se mantiene cubierto por unos pocos minutos.

No es aconsejable adquirir ramas de manzanilla a granel, ya que se desconoce su procedencia, profilaxis y homogeneidad (puede contener otras hierbas que realmente resulten dañinas para la salud del feto).

En tal sentido, resulta conveniente adquirir bolsitas de té de un solo uso que, en la mayoría de los casos, contienen entre 1,5 mg y 2,5 mg de hojas de manzanilla debidamente procesadas y almacenadas.

Usar bolsitas de té da garantía de que la dosis no será elevada y los principios activos serán ínfimos.

Principios activos de la manzanilla

En la flor de manzanilla se encuentra la mayor cantidad de sus principios activos, siendo el bisabolol el indicado para tratar las afecciones físicas y emocionales causadas en el embarazo.

Aparte, la manzanilla contiene aceites esenciales (camazuleno, bisabolal y farmeseno), heterósidos flavónicos, palestrinea, quercetol y apigerina. También incluye lactonas sesquiterpénicas y poliósido urónico.

Manzanilla con anís en el embarazo

El anís es conocido por su efecto antiflatulento. Una infusión de manzanilla con anís (en granos o estrellado) es suficiente para eliminar gases y solventar malestares estomacales. Mas el anís está en la lista negra de especias e infusiones prohibidas durante el periodo de gestación y lactancia.

El anís, aunque los motivos no están del todo claro, resulta abortivo. Sus principios activos (aceites esenciales, trans-anetol, estragol, steroles y flavonoides) pueden ocasionar contracciones anticipadas y en cantidades elevadas resulta hepatoxico.

En tal sentido, para tratar de manera natural los gases durante el embarazo es mejor solo ingerir infusiones de manzanilla sin anís, aunque algunos médicos no desestiman por completo el uso de anís debido a que solo resulta dañino en cantidades elevadas o en dosis bajas por largo periodo de tiempo.

En pocas palabras un té de manzanilla con anís se puede tomar bajo supervisión médica,  de manera eventual y empleando pequeñas dosis de la especia.

La manera correcta de elaborar un té de manzanilla con anís es empleando entre 1 y 5 gr del grano recién molido en 300 ml de agua hirviendo y mantener e el fuego por unos pocos minutos o hasta que se evapore un tercio del agua. Finalmente, se deja enfriar junto con una bolsita de manzanilla y se consume una vez frio.

Por otra parte no se recomienda el uso de infusiones de anís en bebés lactantes y niños de corta edad. Un informe emitido por las autoridades sanitarias de Chile advierte que la infusión de anís para tratar los gases resulta toxica en infantes.

Manzanilla con limón en el embarazo

A diferencia de lo que se podría pensar, el zumo de limón resulta excelente para la embarazada. Tés de manzanilla con unas pocas gotas de limón y una pequeña porción de miel es “remedio santo” para tratar las náuseas y vómitos.

Los expertos están de acuerdo con que el limón no representa riesgo para la madre o el bebé, por el contrario suma numerosos beneficios y es una estupenda fuente de vitamina C.

También la infusión de manzanilla con limón es oportuna para tratar un constipado leve de las vías respiratorias. Las mejorías se notan en cuestión de minutos y no hace falta tomar medicinas de carácter farmacológico.

Otro beneficio destacado del té de manzanilla y limón es su potente acción quema grasa. En promedio una mujer embarazada sube entre 11,5 y 16 kilogramos, pero mucho de ese peso extra no se va tras el alumbramiento y es necesario tomar medidas para recuperar la figura.

La mezcla de manzanilla y limón contribuye a mejorar el metabolismo y disuelve la grasa adosada en la zona del vientre y caderas para luego expulsarla a través del orina. Aparte, ofrece una sensación de saciedad y reduce el apetito.

La manera de preparar es muy sencilla. Se elabora la tizana de manzanilla de manera tradicional, y una vez lista (fuera del fuego) se incluye un chorro pequeño de zumo de limón y miel. Nunca se debe agregar limón al agua hirviendo debido a que su sabor se torna desagradable.

¿La manzanilla adelgaza?

La respuesta es sí. Como ya hemos comentado, las infusiones de manzanilla por si solas o acompañadas con zumo de limón, mejoran el sistema digestivo y metabólico, ofrecen una sensación de saciedad y, en consecuencia, se reduce la ingesta de alimentos.

De acuerdo al Journal of Nurse Practitioners (una publicación norteamericana dedicada al gremio de la enfermería) la manzanilla elimina los tejidos adiposos innecesarios al acelerar la quema de grasa.

Nuevamente la manzanilla se alía con la mujer embarazada pero esta vez después del parto, cuando el cuerpo femenino comienza a restablecer su silueta y requiere deshacerse del peso ganado durante la gestación.

Manzanilla para la diarrea

Padecer de diarrea es un mal común entre las embarazadas. Los cambios hormonales o las vitaminas prenatales pueden afectar negativamente el sistema digestivo, al punto de generar deposiciones frecuentes con contextura acuosa.

Tés de manzanilla con hojas de guayabo son un antiespasmódico natural, que puede mejorar el problema gástrico, mas resulta difícil determinar el origen de una diarrea, por lo que aconsejamos consultar al médico lo antes posible, en especial si se padece de fiebre u otros síntomas.

Contraindicaciones de la manzanilla en el embarazo

En líneas generales no se ha detectado clínicamente que la infusión de manzanilla puede generar efectos adversos en el embarazo. Siempre que sea con moderación se puede tomar manzanilla estando embarazada.

Lo más aconsejable es consultar al médico sobre nuestros hábitos alimenticios durante el embarazo. Además, para evitar cualquier posibilidad de riesgo, lo mejor es tomar manzanilla a partir del segundo trimestre de gestación.

En los primeros tres meses del embarazo el embrión se desarrolla hasta convertirse en feto y es un momento para extremar cuidados a fin de garantizar la correcta formación del niño en el vientre materno.

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