sexo-en-el-embarazo

Sexo en el embarazo

¿Podemos tener relaciones sexuales en el embarazo? Es una preguntan que se repite con frecuencia en aquellas parejas que están esperando el nacimiento de su bebé. La respuesta es que, a nivel general, sí se puede tener sexo en el embarazo. No tienes de qué preocuparte, salvo que tu ginecólogo te haya contraindicado el sexo por motivos que veremos a lo largo del artículo. Puedes mantener sin temor las relaciones sexuales durante el embarazo, ya que además de ser una experiencia placentera tiene una serie de ventajas que veremos a lo largo del artículo.

En este artículo aprenderás todo lo que debes saber relacionado con la sexualidad en el embarazo. Además, te daremos a conocer una serie de consejos aplicados a cada trimestre, una sección de preguntas frecuentes, y mucho más.

Beneficios del sexo durante el embarazo

Por norma general, se pueden tener relaciones estando embarazada. Si tienes dudas sobre si la actividad sexual durante el embarazo pone en peligro al bebé, debes saber que no es así. El bebé en desarrollo se encuentra totalmente protegido por las fuertes paredes del útero, flotando tranquilo en una bolsa de líquido amniótico. El acto sexual por sí mismo no lo afecta directamente. Incluso es aconsejable que mantengas activa tu sexualidad en el embarazo, ya que tiene variados beneficios. Por ejemplo:

  • Cuando el embarazo se considera normal (y así es en la mayoría de los casos), no hay problemas con la pasión de los movimientos sexuales ni con las contracciones orgásmicas. Por el contrario, benefician a la madre en lo físico, lo emocional y lo psíquico, lo cual afecta en beneficio del bebé.
  • Las relaciones sexuales en el embarazo fomentan la circulación sanguínea (especialmente en la zona pélvica) y la liberación de endorfinas, que producen bienestar y felicidad. Esto reduce tensiones y mejora el estado general de la futura madre.
  • El sexo placentero y liberador ayuda a la mujer a estar relajada y dormir mejor por vías naturales, sin necesidad de fármacos que pudieran tener efectos secundarios.
  • La relajación generada por el acto sexual en la mujer embarazada, tiene un efecto relajante también sobre el bebé en el útero.
  • Las relaciones en el embarazo y el placer compartido, ayudan a la conexión afectiva entre la pareja durante un período tan peculiar o crítico de la convivencia.
  • Una activa sexualidad en el embarazo, le reafirma todavía más a la mujer, el hecho de que continúa siendo atractiva para su pareja. Ella podrá comprobar en la práctica, que los nuevos cambios de su cuerpo resultan igual de bellos para su pareja.
  • Las relaciones sexuales en el embarazo tienen efectos físicos positivos (comparables a los de los ejercicios de Kegel). Fortalecen el suelo pélvico, es decir, el conjunto de músculos, ligamentos y nervios que sostienen el útero (y al bebé en formación). Esto protege a la mujer contra desgarramientos y demás disfunciones en el parto, permitiendo una recuperación posterior más rápida.

Precauciones y riesgos de tener relaciones durante el embarazo

La sexualidad en el embarazo tiene muchas ventajas, pero también tiene algunos riesgos que hay que deberemos de tener en cuenta.

  • Es recomendable, que consultes a tu médico con tal de saber si en tu caso puedes realizar o no el acto sexual. Los ginecobstetras suelen contraindicar el sexo u orientar hacerlo con precauciones específicas en casos de:
    • Embarazo gemelar o múltiple.
    • Placenta previa (la placenta en vez de estar al fondo está cerca del cérvix).
    • Parto prematuro o historia clínica de ese tipo.
    • Incompetencia cervical (el cuello del útero no resiste y se abre antes de tiempo).
    • Ruptura prematura de la bolsa amniótica.
    • Sangrado vaginal excesivo sin causa aparente.
    • Infecciones cérvico-vaginales.
  • Puede haber riesgo de resbalar o caerte si eliges una posición sexual que no sea la más adecuada (demasiado “acrobática”, de pie sin apoyo, con el cuerpo excesivamente virado, etc.)
  • No se debe hacer presión sobre el vientre grávido.
  • Es mejor no hacer demasiada presión sobre las mamas, que pueden estar hinchadas o muy sensibles. Proceder con ternura es lo mejor. Debes ver tú misma qué sientes mejor.
  • Si tu pareja tiene alguna Infección de Transmisión Sexual (ITS) o hay dudas de que la tenga, debes usar condón y no realizar sexo oral en el embarazo. Muy especialmente si estás ya en el tercer trimestre, ya que hay más probabilidad de contagiar al bebé.

Consejos generales para el sexo durante el embarazo

  • Elige la posición sexual adecuada según el trimestre en que te encuentres. Para saber qué posturas te convienen más, revisa nuestro artículo sobre posiciones sexuales durante el embarazo.
  • No hagas sexo demasiado “aeróbico” a medida que avanzan los trimestres. Mantente cómoda y relajada, sin tensiones ni esfuerzos musculares.
  • Preferentemente sé pasiva y deja que sea activa tu pareja.
  • Evita presiones sobre el vientre, en especial cuando ha crecido bastante.
  • Puedes practicar el sexo oral en el embarazo. Sólo debes evitar que te inserten aire en la vagina, y cerciórate de que quien te lo haga no padezca infecciones de transmisión sexual, ya que se pueden contagiar cuando hay contacto entre la boca y los genitales.
  • Si tienes sexo anal estando embarazada, evita que fluidos que salgan de recto pasen a la vagina. Eso previene contra infecciones que puedan poner en peligro al bebé.
  • Intenta tener una pareja estable, y si no, siempre usa condón. Las ITS son peligrosas para el bebé. Si tu vagina está muy sensible y el condón te molesta o te irrita, ten en cuenta algún tipo de acto sexual sin penetración.

El sexo en el embarazo por trimestres

¿Hasta qué mes de embarazo se puede tener relaciones? Sencillamente hasta el último mes. No hay límite para eso (reiteramos: salvo que el médico indique lo contrario). Está demostrado que en los embarazos normales no hay relación ninguna entre el acto sexual y el aborto.

Sin embargo, cada trimestre tiene características físicas y psicológicas específicas, y es mejor tomarlas en cuenta al mantener relaciones durante el embarazo. Los cambios en la actividad sexual a lo largo de los trimestres se basan en 3 premisas: aumento cada vez más notable del vientre, reducción de la movilidad de la mujer, y subidas y bajadas de la libido basadas en cambios hormonales y físicos. Veamos cómo cambia la sexualidad en el embarazo dependiendo del trimestre:

Primer trimestre

Los síntomas propios del inicio del embarazo pueden inhibir el deseo de mantener relaciones sexuales. El aumento notable de la hormona gonadotropina (hCG) y otras hormonas que fomentan la formación de la placenta en este trimestre, pueden reducir la libido femenina. La mujer puede sentirse cansada, tener náuseas y vómitos, o irritabilidad y cambios de humor, sentir dolores en los senos que están transformándose, e incluso sentir necesidad de ir al baño con frecuencia, lo cual puede entorpecer el equilibrio entre embarazo y sexualidad.

El primer consejo es que la pareja de la mujer embarazada debe ser paciente y comprenderla. Todo eso que ella está viviendo está más allá de su voluntad. Se trata de su cuerpo adaptándose al gran acontecimiento que es la gravidez. No necesariamente hay que dejar de hacer el amor. Más bien quizás, todo lo contrario. Hacer el amor puede ayudar a que el cuerpo y la mente de la embarazada se sientan mucho mejor. Pero depende de la decisión de ella si se puede tener relaciones durante el embarazo en las primeras semanas.

Desde un punto de vista más práctico, durante el primer trimestre el vientre aún no ha crecido tanto, y existe bastante libertad en la elección de las posiciones sexuales en el embarazo. Mira en este artículo las posiciones sexuales que recomendamos para el primer trimestre.

Segundo trimestre

Los niveles de gonadotropina (la principal causante del malestar en el primer trimestre) descienden ahora. La embarazada experimenta un renacer de su sexualidad en este momento, y deja atrás la etapa de adaptación. Ya no hay tanto malestar corporal (o hay mayor adaptación o mejor autocontrol con respecto a los síntomas).

La mujer se siente más dispuesta a practicar sexo. La frecuencia sexual aumenta. Ella se excita más rápido y se deja ir en sin temor. Siente más, gracias a la mayor irrigación de los órganos genitales y la zona pélvica. Ya no hay el miedo inicial a los movimientos físicos y ella deja atrás el temor infundado de que la actividad sexual durante el embarazo pone en peligro al bebé. La congestión genital favorece una mayor receptividad femenina a la estimulación sexual.

Las posiciones sexuales todavía pueden ser bastante variadas a pesar de que ya el vientre se redondea, la zona genital y pélvica están muy vascularizadas e irrigadas, hay gran sensibilidad, y los orgasmos pueden ser intensos o incluso múltiples, aunque puede que se requiera más tiempo, delicadeza y detalle para alcanzarlos.

A la altura del quinto mes de gestación (más o menos en la mitad de este segundo trimestre), el tamaño del cuerpo embarazado ya ha aumentado, debido a lo cual se desaconsejan las posiciones sexuales acrobáticas, y se debe evitar la presión sobre el vientre.

Tercer trimestre

En el tercer trimestre puede ocurrir un nuevo descenso del deseo sexual en la mujer grávida. Esto puede ser transitorio o no (depende de cada caso). El vientre ha aumentado bastante y tal vez la movilidad de la mujer se haya reducido notablemente. Las diversidad de posiciones sexuales va siendo cada vez más reducida. Revisa en nuestro artículo para saber cuáles posiciones sexuales y variantes recomendamos para el sexo en el embarazo durante el tercer trimestre.

Ya hacia los finales del embarazo, quizá la mujer no sienta interés por el sexo. Pero puede que sí. Depende otra vez de ella. Es posible que esté más enfocada en el bebé por nacer que en la pareja. Es una cuestión natural, y nuevamente la pareja debe ser comprensiva y paciente.

A tener en cuenta: puede que la actividad sexual a esta altura no tenga que implicar penetración. El sexo oral puede ser una opción, o incluso la masturbación mutua. Un estudio evidencia que un elevado porcentaje de las mujeres embarazadas que llegan al orgasmo, llegan mediante la masturbación.

Nota: sigue el criterio de tu médico para saber si puedes mantenerte teniendo relaciones durante el embarazo hasta el último mes.

Preguntas frecuentes sobre sexo durante el embarazo

Y… ¡llegó tu sección de preguntas frecuentes! Respuestas simples a las principales interrogantes que todas las personas se hacen en torno a las relaciones sexuales durante el embarazo. Seguramente, a lo largo de lo que queda de artículo, encontrarás respuestas a tus dudas actuales, y hasta puede que halles respuestas para dudas que todavía no te habías planteado:

¿Qué consecuencias tiene tener relaciones en el embarazo?

Ninguna mala y todas buenas, siempre que tu médico no te haya contraindicado el acto sexual. Siempre y cuando siguas las medidas de precaución generales que te hemos indicado a lo largo del artículo, podrás tener relaciones embarazada sin ningún tipo de problema. El placer sexual es un regalo que no tienes que perderte por el hecho de tener un bebé en camino. Así que si te has preguntado: “¿Puedo tener relaciones si estoy embarazada?”, la respuesta es afirmativa. Sexo y embarazo pueden tener una conexión tan buena como la que tengas tú con tu pareja.

¿El orgasmo de la mujer embarazada puede afectar al bebé?

Sí lo afecta y de forma positiva. Las hormonas como la dopamina y la oxitocina, liberadas por el cuerpo femenino durante el estímulo sexual y los orgasmos, generan en la mujer un estado de felicidad y plenitud que influye para bien en el bebé. Hay estudios que afirman que las contracciones orgásmicas que ocurren en el útero, por un instante influyen sobre la placenta, y que eso determina que en ese momento le llegue un poco menos de sangre al bebé en formación. Pero nada más lejos de la verdad. Esto promueve un “entrenamiento” para la circulación sanguínea, y para nada hace daño al bebé.

Debe tomarse en cuenta el trimestre al hacer el amor a una embarazada

Sí debe tomarse en cuenta el trimestre de embarazo, porque a medida que los meses avanzan, el vientre está más grande y la movilidad de la mujer se reduce. Al inicio el cuerpo de ella no ha cambiado demasiado y el acto sexual puede funcionar más o menos como siempre. Pero el vientre irá creciendo cada vez más, y habrá que adaptar el acto sexual al cuerpo embarazado de la mujer. Serán sus condiciones físicas las que dicten las posiciones sexuales adecuadas, los ritmos, los niveles de intensidad, etc.

¿Qué pasa si tengo relaciones en las primeras semanas de embarazo?

Las primeras semanas del embarazo (e incluso todo el primer trimestre) suelen ser un período de adaptación de la mujer a la novedad de su cuerpo grávido. Pueden ocurrir síntomas físicos y cambios hormonales que inhiban un poco el deseo sexual de la mujer. Si no es tu caso y tienes despierto tu deseo sexual, pues mejor que mejor. En este primer trimestre todavía puedes poner en práctica algunas posiciones sexuales que luego tendrás que dejar. Así que aprovecha. Tampoco el semen hará ningún daño al bebé que ha comenzado a formarse. No es malo tener relaciones sexuales durante el embarazo en las semanas iniciales, siempre que las desees.

¿Hasta qué mes de embarazo se puede tener relaciones sexuales?

Hasta el último mes puedes tener sexo durante el embarazo. No afecta al bebé, salvo que el médico indique lo contrario. Incluso hay especialistas que afirman que la actividad sexual en momentos avanzados del embarazo ayuda a tener un mejor trabajo de parto. Consulta con tu médico hasta cuándo se puede tener relaciones estando embarazada.

¿Qué siente el bebé cuando la madre tiene relaciones sexuales?

No hay de qué preocuparse en sentido físico. El bebé está en el útero bien protegido, y no se afectará por el gozo sexual de sus padres. Tampoco tienen que inhibirse o sentir que hay “un tercero espiando” el acto sexual. Esa sensación, únicamente está en nuestra cabeza.

En cuanto a sensaciones más relacionadas con lo emocional, no es que el bebé sienta directamente el placer que estén experimentando sus padres al copular. Pero la felicidad y el gozo de la madre siempre irán en provecho del bebé. No obstante, no se descarta la posibilidad de que el bebé tenga emociones directamente relacionadas con el placer físico y emocional de la madre.

 ¿Qué pasa con el esperma cuando estás embarazada?

La gran mayoría de los especialistas consideran que el semen eyaculado dentro de la vagina de la mujer embarazada no tiene efecto negativo alguno sobre el bebé, ni tampoco efecto positivo. Simplemente no tiene ningún efecto, porque el cuello del útero, desde alrededor de la séptima semana de embarazo, está firmemente sellado por el llamado “tapón mucoso” (una barrera natural físico-química e inmunológica contra cualquier tipo de agentes externos, incluidos los espermatozoides). Extremadamente pocos médicos aseveran que el semen pueda tener efecto alguno, positivo o negativo, sobre el embarazo al inicio o al final de la gestación, y no conocemos ningún estudio serio que documente tales afirmaciones.

¿Con qué frecuencia una mujer embarazada puede tener relaciones sexuales?

No hay una medida exacta para la frecuencia con que se puede tener relaciones en el embarazo. La medida es: todas las veces que la embarazada desee, tal como cualquier mujer. Si no tienes ningún riesgo que tu médico te haya señalado, guíate por tu intuición y tu deseo. Una mujer embarazada puede tener relaciones sexuales cada vez que lo desee.

¿Estando embarazada puedo depilarme la vulva para lucir más atractiva?

Depende un poco de ti. Si tu zona púbica nunca se irrita con la depilación, tal vez puedas hacerla. No obstante, en general se recomienda durante el embarazo evitar rasurados o depilados de la zona genital, que luego pudieran generar infecciones por la fricción durante el acto sexual.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba

Newsletter
Semanal
Gratuita