Vitamina K embarazo

La vitamina K participa principalmente en los procesos de coagulación sanguínea. Es una vitamina esencial para la madre, especialmente en los procesos de parto y postparto, y también para el correcto desarrollo del bebé. No obstante, al igual que el resto de vitaminas, tiene una dosis recomendada y hay que ingerirla con responsabilidad, con tal de no generar en nuestro cuerpo efectos adversos.

En este artículo te daremos a conocer los beneficios que la vitamina K aporta para ambos (madre e hijo) y las fuentes de las que podemos obtenerla.

Beneficios de la vitamina K en el embarazo

La vitamina K es una vitamina que forma parte del grupo de vitaminas liposolubles (que se disuelven en grasas), por lo tanto, requiere de su adecuada absorción en el intestino para poder aprovecharla adecuadamente.

La vitamina K puede encontrarse en diversas fuentes: en los alimentos los adquirimos en forma de vitamina K1 o filoquinona y en la microbiota bacteriana intestinal en forma de vitamina K2 o menaquiona. También hay una forma sintética conocida como vitamina K3 o menadiona. Se almacena en el hígado en forma de menaquinona y circula en nuestro cuerpo en forma de filoquinona.

Comprender la función de esta vitamina puede resultar complicado, ya que está involucrada en varios procesos metabólicos que a su vez involucran a otros elementos y vitaminas. Pero lo más relevante son sus beneficios, haciéndote conocedora de la importancia de consumir la vitamina K durante el embarazo.

Participa en la coagulación sanguínea

El principal papel de la vitamina K en nuestro cuerpo es su participación en la formación de las proteínas que regulan la formación de coágulos en la sangre, este proceso se lleva a cabo en el hígado. Una alteración que disminuya el proceso de coagulación desencadena hemorragias internas y externas (sangrado abundante) que pueden en casos graves llevar a la muerte, y en la embarazada existe el riesgo de presentar un aborto por perdidas sanguíneas. En el periodo de parto y postparto este proceso de coagulación ayuda también a controlar las perdidas sanguíneas, contribuyendo a la involución uterina (regresión del útero a su tamaño normal después del trabajo de parto).

Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares

Con el paso de los años, nuestro organismo sufre alteraciones que desequilibran las funciones de varios tejidos. En el caso del calcio, en lugar de ir a depositarse a nuestros huesos puede circular por nuestra sangre y almacenarse en nuestros vasos sanguíneos que pueden formar depósitos en sus paredes (ateroesclerosis). Cuando estos depósitos se desprenden viajan por nuestra sangre y pueden provocar un infarto de miocardio (corazón). Ensayos clínicos han reportado que las personas que tienen deficiencia de vitamina K tienen mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.

Disminuye el riesgo de Osteoporosis y fracturas

La vitamina K también tiene un desempeño importante en nuestro esqueleto. La osteoporosis es una enfermedad que se presenta por la reducción de la densidad ósea (masa del hueso), lo que también conlleva a un alto riesgo de sufrir fracturas. A pesar de que se ha relacionado en su mayoría con adultos mayores por el proceso de envejecimiento, también se puede presentar en personas en edad joven y su causa en estas etapas aún se desconoce. Se ha reconocido el beneficio de la vitamina D en la formación, desarrollo y fortalecimiento de los huesos, ya que es necesaria para la formación de osteocalcina (proteína que forma parte de la estructura del hueso), la osteocalcina tiene la tarea de unir el calcio a nuestros huesos y para que se de esta unión es necesaria la intervención de la vitamina K. Algunos estudios han relacionado la suplementación con vitamina K, vitamina D y calcio, a un retraso en la perdida de la densidad mineral de los huesos, la evidencia todavía es débil, y por ello, en la actualidad no se ha logrado recomendar como tratamiento.

¿Qué efectos produce el déficit de vitamina K en el embarazo?

Una verdadera deficiencia de vitamina K no suele presentarse de manera habitual a menos que se padezca de alguna enfermedad que afecte la microbiota intestinal, como te expondremos más adelante, o, en el caso de los recién nacidos que aún no tienen desarrollada su microbiota.

Hemorragia

El sangrado excesivo es la principal manifestación de una deficiencia de vitamina K, produce una desregulación en la formación de coágulos con sus respectivos síntomas.

  • Presencia de moratones en la piel
  • Sangrado de encías
  • Sangrado de nariz
  • Presencia de sangre en orina o heces fecales
  • Dificultad en el cierre de una herida
  • Hemorragia vaginal.
  • Hemorragia intracraneal: si bien esta no podemos observarla, produce otros síntomas como: dolor de cabeza progresivo, vómitos, somnolencia o confusión.
  • Hemorragia después del parto. Por lo general siempre habrá grandes pérdidas sanguíneas durante el parto, pero, estas deben ceder al cabo de cierto tiempo. Posteriormente se expulsarán coágulos hasta que el útero adquiera su tamaño normal, si hay deficiencia de vitamina K puede persistir la hemorragia abundante hasta por varios días y producir anemia y deterioro general.

¿Quiénes pueden padecer déficit de vitamina K?

Las deficiencias de vitamina K no son muy frecuentes ya que además de que las bacterias de nuestro intestino la producen, también la ingerimos en variedad de alimentos. Sin embargo, si te identificas con alguna de las siguientes situaciones debes consultar con un médico con tal de que valore tu caso y determine si necesitas de la administración de suplementos.

Personas que consumen anticoagulantes antagonistas de la vitamina K

Los anticoagulantes son medicamentos que tienen como acción disminuir el proceso de coagulación del organismo. Un antagonista es una sustancia que tiene un efecto contrario a otro, por lo que en este caso actúa reduciendo las funciones de la vitamina K. Por lo general las personas que se administran estos medicamentos son personas que han tenido recientemente un infarto (cardíaco o cerebral), o que han sido operadas recientemente (especialmente por alguna enfermedad del corazón o de los vasos sanguíneos).

Personas con enfermedades del hígado.

Como ya hemos mencionado anteriormente, la vitamina K se almacena en el hígado, por lo tanto, cualquier persona que padezca de una enfermedad que produzca daño hepático severo (cirrosis o cáncer de hígado) puede presentar deficiencia de vitamina K debido a que su almacenamiento se ve reducido.

Personas con malabsorción de alimentos

Si padeces de malabsorción o de alguna enfermedad intestinal puedes presentar deficiencia no solo de vitamina K, también de vitamina D, vitamina B12 y Calcio, por lo que podrías necesitar suplementos de estos elementos. Siempre debes consultar con tu médico.

Recién nacidos

Los recién nacidos, son un caso especial. Al momento del nacimiento el intestino de tu bebé es estéril. De tal forma carece de bacterias que puedan sintetizar la vitamina K. Con el paso del tiempo y la alimentación tu bebé va adquiriendo esas bacterias benignas que van formando parte de su microbiota, pero mientras tanto requieren de fuentes externas que le suministren los valores que requiere su organismo.

La leche materna proporciona únicamente alrededor del 20% de las necesidades diarias de vitamina K (un recién nacido requiere de 2 microgramos), por eso se recomienda la administración de una dosis única inyectada intramuscular de vitamina K a todo recién nacido, para evitar el riesgo de presentar hemorragias. La administración se realiza tras el nacimiento, en propio el centro hospitalario, y es completamente seguro.

Fuentes de vitamina K

Bacterias intestinales

En la mayor parte de nuestra vida obtenemos la vitamina K de las bacterias intestinales, sin embargo, también podemos adquirirla de algunos alimentos vegetales en cantidades sustanciales en forma de filoquinona.

¿En qué alimentos se encuentra la vitamina K?

cantidadAlimentoAporte de Vitamina K en microgramos
1 tazaCol472
1 tazaAcelga299
1 tazaBrócoli220
1 tazaEspinaca145
1 tazaBerros85
1 tazaHoja de lechuga46
1 cucharadaAceite de soja25
1 cucharadaAceite de oliva8
Jane Higdon, Universidad Estatal de Oregon actualizado en 2014

¿Cuál es la dosis adecuada de vitamina K en el embarazo?

La vitamina K en el embarazo es segura si se ingiere en las dosis recomendadas. Por lo general no necesitas tomar suplementos para alcanzar estos valores porque tu organismo produce la mayor parte, y una sana alimentación lo complementa. El consumo diario recomendado tanto por la Normativa Española/Europea, así como por el Institute of Medicine (IOM) de EE.UU. es:

EDADEMBARAZADALACTANTE
14-18 años75 microgramos/día75 microgramos/día
19-50 años90 microgramos/día90 microgramos/día

¿Qué produce el exceso de vitamina K en el embarazo?

No se disponen de muchos estudios que valoren los efectos tóxicos de la vitamina K, y no se pueden alcanzar niveles extremadamente altos solo con la dieta. Los limites superiores (lo máximo que se puede consumir sin generar efectos adversos) tampoco han sido establecidos. La hipervitaminosis se produce por lo general cuando se ingiere vitamina K sintética, la que se denomina vitamina K3 o menadiona. Sus efectos adversos son:

  • Ictericia. Coloración amarilla de la piel, ojos y mucosas. Se produce por el exceso de bilirrubina que se genera por la destrucción de los glóbulos rojos.
  • Anemia hemolítica. Este tipo de anemia también se da por la destrucción de los glóbulos rojos que se encuentran en nuestra sangre, por lo que generalmente va acompañada de ictericia.
  • Aumento anormal de la coagulación sanguínea. El proceso de coagulación en nuestro cuerpo es necesario para evitar todo tipo de hemorragias, pero un aumento anormal de la formación de coágulos puede provocar infartos a varios órganos y desencadenar efectos graves.

¿Se recomienda el uso de suplementos de vitamina K durante el embrazo y la lactancia?

No te recomendamos consumir suplementos de vitamina K ni durante el embarazo, ni en la lactancia. Únicamente deberás de consumirlos bajo el control de un profesional sanitario.

A pesar de que la leche materna no cumple con el 100% de requerimientos de vitamina K para tu bebé, no es aconsejable darle suplementos a menos que realmente lo requiera. Por lo general es suficiente con que le administren a tu bebé una dosis única inyectada para formarle una reserva mientras va adquiriendo bacterias que puedan sintetizarla, igual las dosis para recién nacidos son extremadamente inferiores a las que necesita un adulto (2 microgramos en recién nacidos hasta los 6 meses versus 75-120 microgramos para adultos).

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